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Archive for the ‘The Hurt Locker’ Category

Kathryn Bigelow, su Oscar y las mujeres

In Kathryn Bigelow, The Hurt Locker, Zona de miedo on marzo 11, 2010 at 12:29 am

Aprovechando la coyuntura del triunfo de “Zona de Miedo” y su directora Kathryn Bigelow en la 82da entrega de los Oscares, del Día Internacional de la Mujer, y de las pasadas reflexiones en este espacio sobre el mencionado largometraje, tiene lugar la siguiente reflexión: ¿Qué tanto ganó la película, qué tanto ganó Bigelow y hasta qué punto ganaron las mujeres?


No cabe duda que Bigelow ha hecho historia al ser la primera mujer en ganar el premio a Mejor Director (directora, por favor), eso ni siquiera se pone en tela de juicio. Lo que podríamos poner en tela de juicio y criticar es la maldita pregunta de siempre: ¿ganó por ser mujer o por ser buena?, ¿ya le tocaba a una mujer ganar el premio al Mejor Director(a)?. A mi parecer, y después de la experiencia de la película, puedo decir que ganó porque lo merece, y sí, es mujer. Sin embargo, no podemos hablar de una visión femenina en su película (revisar la entrada The Hurt Locker ¿una visión femenina de la guerra? y demás entradas que se ocupan de la cuestión), dicha visión es nula. De hecho, aún no existe una “visión femenina” en Hollywoodd, no podemos distinguirla porque no existe; difícilmente podemos pensar que el premio a la Mejor Película haya sido por “mostrar el lado femenino de la guerra”. Una buena y modesta película de guerra terminó por ganarle a la poderosísima Avatar, película que a mi parecer carecía de una trama sustancialmente original –no hay que demeritar la tecnología y los efectos deslumbrantes que también marcaron historia en el cine, pero recordemos que el guión era una mezcla de Pocahontas y 1492: la conquista del paraíso, sólo que situado, por decirlo de alguna manera, “Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana”).

Lo que podemos rescatar del triunfo de Bigelow y que sí puede ser un triunfo para las mujeres, es que la directora es una punta de lanza para la generación de visiones femeninas dentro del cine. Uno esperaría que a partir de lo sucedido el domingo las mujeres cobren una mayor fuerza en el cine, no sólo como actrices, sino como directoras, guionistas, productoras, etc. Más allá de las posibles teoría de conspiración en las cuales podamos enredarnos, y a pesar del enorme peso del discurso masculino en el cine, éste es el momento en el cual la mujer puede tomar una mayor participación en una industria que muchas veces tiende a cosificarla y estereotiparla. Ganó Zona de miedo por ser mejor que Avatar, eso es claro; ganó Bigelow por su gran trabajo, no por ser mujer; ganaron las mujeres una oportunidad, una puerta abierta, no un premio. Hay que poner las cosas en su justo lugar.


Emmanuel Godínez Burgos

Zona de Miedo [The Hurt Locker]

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on marzo 1, 2010 at 1:01 pm

La película, nominada al Óscar, tiene un sabor bastante amargo y bastante atractivo. Como un buen vino. Antes que nada, debo decir que mi opinión puede estar predispuesta y con inclinaciones: tiene varias nominaciones al Óscar. Entonces, por cualquier lado, es parcial. Pero ¿cuál no? ¿Existe, de verdad, alguna opinión neutra o nula, o libre de tendencias, prejuicios y parcialidades?

En fin, la película, con su amargo sabor, enseña una faceta que nunca había visto antes: los escuadrones anti-bombas dentro del campo de batalla. Porque anti-bombas hemos visto en series y todos lados, pero ahí andan atorados en medio de New York o Los Ángeles desarmando los quehaceres de un psicótico divertido. Aquí no, no nos andamos con eso. The Hurt Locker nos mete a Irak, en medio de la guerra, para que vivamos (y sintamos de a de veras) esa particular tensión del grupo anti-explosivos.

Es una pieza muy bien construida. Y que maneja, como muchas BUENAS películas, un sinfín de temas: la lealtad, la amistad, la obsesión, la tensión, la traición, la confusión, el terror, la aventura, el miedo, la rutina, la lejanía, la cercanía, la necesidad. Y sobre todo la necesidad del otro. La otredad.

Una variedad de temas manejados con cuidado y esmero. Y con muchas cámaras subjetivas para darnos más tensión y filo a nosotros pobres espectadores. Existen subtramas deliciosamente manejadas y que le dan una buena sazón a toda la pieza: ahí tenemos la historia de Beckham, los varados en el desierto, y la necesidad del hijo. Unos buenos argumentos que complementan la historia del sargento William James.

Tampoco es una pieza exquisita. Hubo uno que otro momento donde ya necesitaba que la película se acabara. No porque me tuviera al borde de un infarto por tensión. Sino porque la cosa se volvía tan repetitiva: explosiones, muerte, balazos, explosiones, iraquíes, edificios, explosiones, familias, explosiones, dvd’s, explosiones y explosiones. Había momentos donde la cosa agarra una tonalidad muy gris y predictiva. Como quiera no se enlodaron en esas insípidas tierras y supieron salirse del tedio poniendo alguna que otra escena interesante.

Es una película dirigida por una mujer. Que nos da una nueva valoración sobre el trabajo femenino en el área. Jamás habría pensado que una mujer estuviera tras esa visión. Y no es por ser sexista, por el contrario, resulta ser una de las cosas más deliciosas de la película. Entrando más a detalle, no parece ser una visión femenina. Pero eso es porque las mismas mujeres se han dado una imagen (mayoritaria, siempre habrá honrosas minorías) en el séptimo arte mucho menos violento. Y más allá de eso, una imagen completamente alejado de este tipo de dramas bélicos. La complejidad de las relaciones o de las etapas de la vida han sido más abordadas por el sexo. Con todo, Bigelow se lleva los laureles por romper paradigmas. Muy ad-hoc a la época, se cuestiona las imágenes (referencias) de nuestros días y las reevalúa con otra postura. Y cuidado, que ahora las mujeres también saben hablar de guerra. Como una subnota adyacente, me acuerdo de una frase que alguna vez escuché en una discusión con una amiga: “Si las mujeres controlarán el rumbo del mundo, la guerra no sería necesaria”. Muy a la par a nuestra antigua impresión. Ahora me queda muy en duda.

Al final nos deja con una perspectiva más fría del valor de la vida y del otro en terreno de guerra. Me acuerdo de Savater y su postura de que en la guerra, la variedad termina y todo se reduce a necesidad inminente. Lo más cautivador es la frase con la cierra la película. No, no está propiamente dicha, pero si le pusimos atención al inicio esas palabras quedarán rebotando en la conciencia. “La guerra es una droga”.

Rogelio Lozano Bazaldúa

Una crítica posmodernista

In The Hurt Locker on febrero 26, 2010 at 11:47 am

Cuando pensaba en qué escribir para esta entrada, mi dirección iba totalmente a dar una reflexión feminista; otra vez a volver a quejarnos del “machismo”, de esa “visión masculina dominante”, a resaltar del número de ganadores hombres en los Oscares (desde porqué se llaman “Oscar” con nombre de hombre, o porqué la estatuilla tiene cuerpo de hombre, etcétera), el número de presidentes contra el de presidentas, el número de arquitectos hombres contra el número de arquitectos mujeres (ya que ni el término de arquitecta se deja usar a una profesionista), hasta que llegué a cuestionarme sobre el GÉNERO; ¿Sería correcto en estos tiempos Postmodernistas hablar simplemente de 2 géneros, hombre y mujer?

Debo aceptar que me costó dejar mis pensamientos primitivos e ideologías impuestas, para concluir que no podrían existir tan sólo 2 géneros, no ahora, no hoy.

Entonces, la película Zona de Miedo de Kathryn Bigelow, que ha sido galardonada como mejor directora por Boston Society of Film Critics, Chicago Film Critics, Washington D.C. Film Critics Association, Toronto Film Critics Association, Austin Film Critics. New York Film Critics Circle, National Society of Film Critics y nominada a otras más como la Academia y los Oscares. Y cabe preguntarnos ¿fue elegida realmente por mejor directora o por ser mujer? Esta vez, ¿los críticos habrán caído en el “seamos diferentes y votemos por la diversidad: si ya han ganado negros, que gane una mujer”? o ¿por presentar esta “visión femenina” a la que el cine Hollywoodense no está acostumbrada merece un galardón?, y podrían salir muchas preguntas y especulaciones sobre los resultados, pero deberíamos quitarnos esa idea de que “ganó por ser mujer”, “ganó porque ya le tocaba: hombre, hombre, hombre, negro, hombre, mujer, hombre, hombre…” y empezar a pensar en que ganó por ser artista, por su trabajo, y ganó la PERSONA no la “MUJER”. Que los críticos estén equivocados en sus elecciones o no, ese es otro punto.

A lo que voy es que, el arte no está definido por el género mucho menos el sexo, (todo eso ahora es tan relativo) está definido por el entorno, por la cultura, por la arquitectura, por la ciudad, por la globalización, por la contaminación, por el fenómeno del niño, por Felipe Calderón, por tus maestros, por tu mamá, por la Iglesia Católica, por el Dalai Lama, por lo visible, por lo invisible, por tu ayer, por tu hoy, por el futuro, hasta por el charco en tu patio, como decía todo es relativo.

Araceli Solís Ibarra

The Hurt Locker

In The Hurt Locker on febrero 26, 2010 at 11:45 am

La película The Hurt Locker (2008) dirigida por Kathryn Bigelow, trata de la situación actual de guerra en Iraq, y está enfocada en un escuadrón anti-bombas.

¿Cuál es la diferencia entre una película de guerra dirigida por una mujer a una dirigida por un hombre? En las típicas películas de Hollywood, uno puede esperar que es lo que va a ver, entre estas cosas encontramos acción, persecuciones, búsquedas, y mucho gore, pero en The Hurt Locker, Bigelow le da una trama un diferente, ya que se enfoca en algo inusual, en este caso el escuadrón anti-bombas. La película no cuenta con muchas escenas de acción o de gore, aun así nos muestra suspenso, nos pone de nervio y nos mantiene interesados en lo que va a pasar después. Entonces, ¿Por no tener acción y gore es una película feminista? Bigelow maneja la guerra de otra perspectiva, se enfoca más en la personalidad y sentimientos de los personajes. Pero volvemos a lo mismo, no por involucrar más los sentimientos y disminuir la acción, tiene que ser una película hecha por una mujer, porqué ¿cuántos hombres no han hecho películas en donde el enfoque de esta sean los sentimientos?

Por otro lado es interesante que Bigelow no se enfoque en una trama lineal, no se ve claro el principio, el clímax y el final de la película, si no que es algo que simplemente va sucediendo y termina justo como empezó. Todo esto hace que la película sea de interés, creo que la gente no se plantea mucho la diferencia entre haber sido hecha por una mujer a un hombre, simplemente como cualquier otra, si les gusto o no.

María Patricia Linage Garza

The Hurt Locker

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 5:34 pm


La directora Kathryn Bigelow hace un gran trabajo al transportarnos hacia un parte clave de la guerra, pero que poco es tratada, el desarmamiento de bombas, cuyos efectos pueden ser fatales pero estos hombres hacen lo posible para desarmarlas y salvar a la gente a su alrededor, en la mayoría de las ocasiones.

Lo que me parece interesante es que, mientras pensamos que los soldados tienen que ser fuertes y estar a la altura de la situación, se nos muestra su otra cara, el miedo que sienten los soldados al enfrentarse al significado que le dan a su vida y cómo vivir después o durante la guerra. El filme cuenta con un personaje principal que cautiva por su aparente sangre fría, pero que luego mostrará su lado más humano al encontrarse con la muerte de Beckham, un niño que le vende DVDs y juega futbol con él, lo cual parece algo sin sentido al principio pero que vendrá a desatar fuertes sentimientos y arranques en aquel al que parecía no importarle la vida. En varias ocasiones se nos presenta este encuentro de sentimientos de dureza y empatía que dejan ver un lado tal vez más real de la situación en la que están los soldados en las guerras, sus temores y preocupaciones.

Me parece excepcional que solamente en pequeñas ocasiones salgan actores reconocidos y que se les de la oportunidad a otros de protagonizar esta película que podría parecer y ser del estilo hollywoodense pero con una historia, una trama y un uso de la cámara y los escenarios que la lleva más allá de las guerras heroicas que se nos presentan normalmente.

Andrea Isabel Martínez González

Cine, guerra y género

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 12:59 pm
Kathryn Bigelow (frente), directora de “The Hurt Locker” (fondo)

Por las diferencias de género que tienen lugar en los procesos de socialización, la tendencia a que los intereses masculinos puedan agruparse, del mismo modo que los femeninos se identifican también, nos lleva a pensar que en las diversas manifestaciones culturales existirá una cierta predeterminación temática conforme al género de su autor.

No obstante, en las diversas áreas de manifestación, la mujer ha ido cobrando un lugar más representativo cada vez, alcanzando sitios privilegiados en algunas y muy pobres en otras. En el cine, consultando el registro de ganadores del Oscar por la categoría de “mejor director”, uno se encuentra con una larga lista de hombres y la completa ausencia de mujeres galardonadas, desde 1928 hasta el año 2008. Aunque no pretendo establecer los premios de la Academia como los mejores evaluadores del cine, resulta interesante que, en los Premios Goya, las mujeres tampoco han cobrado un lugar muy especial: sólo tres de ellas han sido ganadoras desde 1986 hasta la actualidad.

Parece evidente que, al día de hoy, el trabajo cinematográfico femenino no ha alcanzado mayores reconocimientos. Las cuestiones antes mencionadas, respecto a los intereses comunes a los hombres y aquellos comunes a las mujeres, pueden probablemente darnos una explicación, pero una explicación que ya ha comenzado a perder su vigencia.

Con “The Hurt Locker”, filme de la directora estadounidense Kathryn Bigelow, traducido en Latinoamérica como “Zona de miedo”, constatamos una manifestación completamente atípica conforme a los estereotipos de creatividad femeninos. La directora ha alcanzado una ruptura que me parece excepcional, y no me refiero a un logro que sugiera que una mujer ha logrado hacer un filme “pensando como hombre”, pues no es así en lo más mínimo y tal no habría de ser un logro en sí; sino que manifiesta, precisamente, una visión humana de un grupo de artificieros en zona de guerra, una visión sin género, muy cercana -quizás por el estilo y las tomas- a la percepción real.

Bigelow logró mostrar un lado no femenino sino un poco más real de la guerra. Hemos visto múltiples filmes hollywoodenses donde las situaciones bélicas son cuna de lágrimas, amores con enfermeras, un repensar el sentido de la vida, y demás… y no se trataba precisamente de directores femeninos. A mi parecer, Bigelow no dejó de lado esos temas pero tampoco los explotó al estilo convencional para dar tintes un tanto románticos -si no es ironía decirlo- a la experiencia de la guerra. Más allá de trabajar bajo las condiciones de su género, pienso que su modo fue, en realidad, un intento bien logrado de filmar escenas tan emotivas como pueden serlo y tan neutras como también, a la vez, lo son.

Dalinda Peña Habib

¿La guerra en femenino?

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 12:57 pm

La película “The Hurt Locker” dirigida por Kathryn Bigelow trata de un equipo del ejército estadounidense de Desactivación de Explosivos durante la guerra de Iraq. La película es bien llevaba acabo por la directora, a pesar de que general y culturalmente sea una interpretación algo atípica de parte de una mujer el tratar temas bélicos y “visualmente fuertes”.

En principio no debería ser un denomínate tan abrupto el decir que unos temas son abordados solo por hombres que por mujeres, ha esto me refiero a la guerra, y no queda decir viceversa pues ha sido mas común que el hombre explore temas sensibles y delicados de una manera femenina, si de eso se trata. Culturalmente el género tiende a definir, pero, denominar un arte como “macho” o “femenino”, estilarlo como tal, ¿Hasta que punto es formal?

No puede ser una condición formal el querer definir un tema por género de hombre/mujer, puesto que la susodicha película es clara, si se dice que la mujer tiende a romantizar las situaciones y el hombre a ser más realista, mientras que hay películas (varoniles) que pintan el honor del soldado americano como héroes idealizados que son mártires de la situación y dan la vida por sus compañeros, ¿Cuál es más real, si Bigelow representa a un hombre que alimenta su vivir de la adrenalina de la guerra? El punto de vista de una mujer. Es verdad que la película tiene defectos, gracias y cargas diferentes a cualquier otra película de guerra americana; tampoco es la MEJOR película de guerra producida jamás, pero eso depende de la opinión de más hombres y mujeres, en general. Los temas son generalizados, si, pero no solo por hombres o por mujeres, sino por el conjunto de ambos.

Tania Alejandra Martínez Báez

The Hurt Locker, ¿una visión femenina de la guerra?

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 23, 2010 at 11:51 pm

Después de ver The Hurt Locker (en español titulada Zona de miedo), dirigida por Kathryn Bigelow, tiene lugar la siguiente reflexión:

Enhorabuena por Bigelow, no todos los días una mujer aborda este tipo de temáticas y de manera tan cuidadosa e interesante. Dicho esto, habría que preguntarse: ¿realmente la visión de una guerra es diferente para hombres y mujeres? Si bien puede ser que cada género la viva diferente, en esta cinta Bigelow nos muestra que la visión del horror de una guerra no distingue género. Primero, Zona de miedo muestra la guerra en Irak a través de un escuadrón anti-bombas. ¡Bravo!. Era hora de abordar temáticas lejos del conflicto directo o de historias épicas de héroes de guerra; volver al soldado del día a día, que no muere para salvar a todo su batallón, sino que cumple con su deber y, en algunos casos, le urge no volver a pisar zona de conflicto. Además, nos regresa a una realidad por muchos olvidada: el mundo se debate en guerras de las que a nosotros no nos llegan más que una que otra noticia (¿cuándo nos habíamos enterado de la existencia de estos escuadrones y de su arriesgada labor?). Y nos la muestra como nos la pudo haber mostrado cualquier otro director hombre: cruda.

Sin buscar demeritar la labor de Bigelow, cabría preguntarse: si no supiésemos que se trata de una mujer director, ¿hablaríamos de una visión femenina? A mi parecer, no. Podría decirse lo contrario porque aborda aspectos de la psicología y el sufrimiento de los soldados en conflicto, o que se toca el corazón al mostrarnos tramas internas como la del niño Beckham, pero ¿qué película de guerra no lo hace?, ¿qué película de guerra no busca recordar, en medio del caos y la destrucción, el olvidado “lado humano” de la misma? Pensar que se abordan temáticas femeninas por tratarse de conflictos que nos permiten entrar en las preocupaciones de los personajes (tener hijos, la pérdida de una amigo, la familia, el propósito de una vida, la destrucción de una sociedad por la guerra, etc.) sería un cliché casi ofensivo para las mujeres; sería decir que las mujeres ven el lado “sentimentalón” de la guerra. Habría que recordar que los conflictos y dilemas de guerra presentados en esta entrega (y en sí de toda guerra) no son femeninos, son humanos.
Emmanuel Godínez Burgos