tdcc10

Archive for the ‘cine’ Category

Zona de Miedo [The Hurt Locker]

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on marzo 1, 2010 at 1:01 pm

La película, nominada al Óscar, tiene un sabor bastante amargo y bastante atractivo. Como un buen vino. Antes que nada, debo decir que mi opinión puede estar predispuesta y con inclinaciones: tiene varias nominaciones al Óscar. Entonces, por cualquier lado, es parcial. Pero ¿cuál no? ¿Existe, de verdad, alguna opinión neutra o nula, o libre de tendencias, prejuicios y parcialidades?

En fin, la película, con su amargo sabor, enseña una faceta que nunca había visto antes: los escuadrones anti-bombas dentro del campo de batalla. Porque anti-bombas hemos visto en series y todos lados, pero ahí andan atorados en medio de New York o Los Ángeles desarmando los quehaceres de un psicótico divertido. Aquí no, no nos andamos con eso. The Hurt Locker nos mete a Irak, en medio de la guerra, para que vivamos (y sintamos de a de veras) esa particular tensión del grupo anti-explosivos.

Es una pieza muy bien construida. Y que maneja, como muchas BUENAS películas, un sinfín de temas: la lealtad, la amistad, la obsesión, la tensión, la traición, la confusión, el terror, la aventura, el miedo, la rutina, la lejanía, la cercanía, la necesidad. Y sobre todo la necesidad del otro. La otredad.

Una variedad de temas manejados con cuidado y esmero. Y con muchas cámaras subjetivas para darnos más tensión y filo a nosotros pobres espectadores. Existen subtramas deliciosamente manejadas y que le dan una buena sazón a toda la pieza: ahí tenemos la historia de Beckham, los varados en el desierto, y la necesidad del hijo. Unos buenos argumentos que complementan la historia del sargento William James.

Tampoco es una pieza exquisita. Hubo uno que otro momento donde ya necesitaba que la película se acabara. No porque me tuviera al borde de un infarto por tensión. Sino porque la cosa se volvía tan repetitiva: explosiones, muerte, balazos, explosiones, iraquíes, edificios, explosiones, familias, explosiones, dvd’s, explosiones y explosiones. Había momentos donde la cosa agarra una tonalidad muy gris y predictiva. Como quiera no se enlodaron en esas insípidas tierras y supieron salirse del tedio poniendo alguna que otra escena interesante.

Es una película dirigida por una mujer. Que nos da una nueva valoración sobre el trabajo femenino en el área. Jamás habría pensado que una mujer estuviera tras esa visión. Y no es por ser sexista, por el contrario, resulta ser una de las cosas más deliciosas de la película. Entrando más a detalle, no parece ser una visión femenina. Pero eso es porque las mismas mujeres se han dado una imagen (mayoritaria, siempre habrá honrosas minorías) en el séptimo arte mucho menos violento. Y más allá de eso, una imagen completamente alejado de este tipo de dramas bélicos. La complejidad de las relaciones o de las etapas de la vida han sido más abordadas por el sexo. Con todo, Bigelow se lleva los laureles por romper paradigmas. Muy ad-hoc a la época, se cuestiona las imágenes (referencias) de nuestros días y las reevalúa con otra postura. Y cuidado, que ahora las mujeres también saben hablar de guerra. Como una subnota adyacente, me acuerdo de una frase que alguna vez escuché en una discusión con una amiga: “Si las mujeres controlarán el rumbo del mundo, la guerra no sería necesaria”. Muy a la par a nuestra antigua impresión. Ahora me queda muy en duda.

Al final nos deja con una perspectiva más fría del valor de la vida y del otro en terreno de guerra. Me acuerdo de Savater y su postura de que en la guerra, la variedad termina y todo se reduce a necesidad inminente. Lo más cautivador es la frase con la cierra la película. No, no está propiamente dicha, pero si le pusimos atención al inicio esas palabras quedarán rebotando en la conciencia. “La guerra es una droga”.

Rogelio Lozano Bazaldúa

The Hurt Locker

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 5:34 pm


La directora Kathryn Bigelow hace un gran trabajo al transportarnos hacia un parte clave de la guerra, pero que poco es tratada, el desarmamiento de bombas, cuyos efectos pueden ser fatales pero estos hombres hacen lo posible para desarmarlas y salvar a la gente a su alrededor, en la mayoría de las ocasiones.

Lo que me parece interesante es que, mientras pensamos que los soldados tienen que ser fuertes y estar a la altura de la situación, se nos muestra su otra cara, el miedo que sienten los soldados al enfrentarse al significado que le dan a su vida y cómo vivir después o durante la guerra. El filme cuenta con un personaje principal que cautiva por su aparente sangre fría, pero que luego mostrará su lado más humano al encontrarse con la muerte de Beckham, un niño que le vende DVDs y juega futbol con él, lo cual parece algo sin sentido al principio pero que vendrá a desatar fuertes sentimientos y arranques en aquel al que parecía no importarle la vida. En varias ocasiones se nos presenta este encuentro de sentimientos de dureza y empatía que dejan ver un lado tal vez más real de la situación en la que están los soldados en las guerras, sus temores y preocupaciones.

Me parece excepcional que solamente en pequeñas ocasiones salgan actores reconocidos y que se les de la oportunidad a otros de protagonizar esta película que podría parecer y ser del estilo hollywoodense pero con una historia, una trama y un uso de la cámara y los escenarios que la lleva más allá de las guerras heroicas que se nos presentan normalmente.

Andrea Isabel Martínez González

Cine, guerra y género

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 12:59 pm
Kathryn Bigelow (frente), directora de “The Hurt Locker” (fondo)

Por las diferencias de género que tienen lugar en los procesos de socialización, la tendencia a que los intereses masculinos puedan agruparse, del mismo modo que los femeninos se identifican también, nos lleva a pensar que en las diversas manifestaciones culturales existirá una cierta predeterminación temática conforme al género de su autor.

No obstante, en las diversas áreas de manifestación, la mujer ha ido cobrando un lugar más representativo cada vez, alcanzando sitios privilegiados en algunas y muy pobres en otras. En el cine, consultando el registro de ganadores del Oscar por la categoría de “mejor director”, uno se encuentra con una larga lista de hombres y la completa ausencia de mujeres galardonadas, desde 1928 hasta el año 2008. Aunque no pretendo establecer los premios de la Academia como los mejores evaluadores del cine, resulta interesante que, en los Premios Goya, las mujeres tampoco han cobrado un lugar muy especial: sólo tres de ellas han sido ganadoras desde 1986 hasta la actualidad.

Parece evidente que, al día de hoy, el trabajo cinematográfico femenino no ha alcanzado mayores reconocimientos. Las cuestiones antes mencionadas, respecto a los intereses comunes a los hombres y aquellos comunes a las mujeres, pueden probablemente darnos una explicación, pero una explicación que ya ha comenzado a perder su vigencia.

Con “The Hurt Locker”, filme de la directora estadounidense Kathryn Bigelow, traducido en Latinoamérica como “Zona de miedo”, constatamos una manifestación completamente atípica conforme a los estereotipos de creatividad femeninos. La directora ha alcanzado una ruptura que me parece excepcional, y no me refiero a un logro que sugiera que una mujer ha logrado hacer un filme “pensando como hombre”, pues no es así en lo más mínimo y tal no habría de ser un logro en sí; sino que manifiesta, precisamente, una visión humana de un grupo de artificieros en zona de guerra, una visión sin género, muy cercana -quizás por el estilo y las tomas- a la percepción real.

Bigelow logró mostrar un lado no femenino sino un poco más real de la guerra. Hemos visto múltiples filmes hollywoodenses donde las situaciones bélicas son cuna de lágrimas, amores con enfermeras, un repensar el sentido de la vida, y demás… y no se trataba precisamente de directores femeninos. A mi parecer, Bigelow no dejó de lado esos temas pero tampoco los explotó al estilo convencional para dar tintes un tanto románticos -si no es ironía decirlo- a la experiencia de la guerra. Más allá de trabajar bajo las condiciones de su género, pienso que su modo fue, en realidad, un intento bien logrado de filmar escenas tan emotivas como pueden serlo y tan neutras como también, a la vez, lo son.

Dalinda Peña Habib

¿La guerra en femenino?

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 24, 2010 at 12:57 pm

La película “The Hurt Locker” dirigida por Kathryn Bigelow trata de un equipo del ejército estadounidense de Desactivación de Explosivos durante la guerra de Iraq. La película es bien llevaba acabo por la directora, a pesar de que general y culturalmente sea una interpretación algo atípica de parte de una mujer el tratar temas bélicos y “visualmente fuertes”.

En principio no debería ser un denomínate tan abrupto el decir que unos temas son abordados solo por hombres que por mujeres, ha esto me refiero a la guerra, y no queda decir viceversa pues ha sido mas común que el hombre explore temas sensibles y delicados de una manera femenina, si de eso se trata. Culturalmente el género tiende a definir, pero, denominar un arte como “macho” o “femenino”, estilarlo como tal, ¿Hasta que punto es formal?

No puede ser una condición formal el querer definir un tema por género de hombre/mujer, puesto que la susodicha película es clara, si se dice que la mujer tiende a romantizar las situaciones y el hombre a ser más realista, mientras que hay películas (varoniles) que pintan el honor del soldado americano como héroes idealizados que son mártires de la situación y dan la vida por sus compañeros, ¿Cuál es más real, si Bigelow representa a un hombre que alimenta su vivir de la adrenalina de la guerra? El punto de vista de una mujer. Es verdad que la película tiene defectos, gracias y cargas diferentes a cualquier otra película de guerra americana; tampoco es la MEJOR película de guerra producida jamás, pero eso depende de la opinión de más hombres y mujeres, en general. Los temas son generalizados, si, pero no solo por hombres o por mujeres, sino por el conjunto de ambos.

Tania Alejandra Martínez Báez

The Hurt Locker, ¿una visión femenina de la guerra?

In cine, The Hurt Locker, Zona de miedo on febrero 23, 2010 at 11:51 pm

Después de ver The Hurt Locker (en español titulada Zona de miedo), dirigida por Kathryn Bigelow, tiene lugar la siguiente reflexión:

Enhorabuena por Bigelow, no todos los días una mujer aborda este tipo de temáticas y de manera tan cuidadosa e interesante. Dicho esto, habría que preguntarse: ¿realmente la visión de una guerra es diferente para hombres y mujeres? Si bien puede ser que cada género la viva diferente, en esta cinta Bigelow nos muestra que la visión del horror de una guerra no distingue género. Primero, Zona de miedo muestra la guerra en Irak a través de un escuadrón anti-bombas. ¡Bravo!. Era hora de abordar temáticas lejos del conflicto directo o de historias épicas de héroes de guerra; volver al soldado del día a día, que no muere para salvar a todo su batallón, sino que cumple con su deber y, en algunos casos, le urge no volver a pisar zona de conflicto. Además, nos regresa a una realidad por muchos olvidada: el mundo se debate en guerras de las que a nosotros no nos llegan más que una que otra noticia (¿cuándo nos habíamos enterado de la existencia de estos escuadrones y de su arriesgada labor?). Y nos la muestra como nos la pudo haber mostrado cualquier otro director hombre: cruda.

Sin buscar demeritar la labor de Bigelow, cabría preguntarse: si no supiésemos que se trata de una mujer director, ¿hablaríamos de una visión femenina? A mi parecer, no. Podría decirse lo contrario porque aborda aspectos de la psicología y el sufrimiento de los soldados en conflicto, o que se toca el corazón al mostrarnos tramas internas como la del niño Beckham, pero ¿qué película de guerra no lo hace?, ¿qué película de guerra no busca recordar, en medio del caos y la destrucción, el olvidado “lado humano” de la misma? Pensar que se abordan temáticas femeninas por tratarse de conflictos que nos permiten entrar en las preocupaciones de los personajes (tener hijos, la pérdida de una amigo, la familia, el propósito de una vida, la destrucción de una sociedad por la guerra, etc.) sería un cliché casi ofensivo para las mujeres; sería decir que las mujeres ven el lado “sentimentalón” de la guerra. Habría que recordar que los conflictos y dilemas de guerra presentados en esta entrega (y en sí de toda guerra) no son femeninos, son humanos.
Emmanuel Godínez Burgos

Confuso y cuarto contacto

In cine, El Cuarto Contacto on febrero 9, 2010 at 7:02 pm

Honestamente, tuve que verla dos veces. No porque fuera una película difícil de entender, nada de eso. Fue más bien porque fue demasiado digerible de ver, como cuando no tienes nada que hacer, prendes la televisión, le das vuelta a la programación para sencillamente matar el aburrimiento en Discovery Channel. La segunda vez que pagué por ver esta película fue porque tenía que hacer esta tarea.

Olvidé analizarla porque me atrajo el gusto de sentirme engañada, de dejarme involucrar. Fue como saber que no existe la magia sin resistirte a entretenerte con los trucos del mago, sorprenderte, dejarte llevar. Hace mucho que no me pasaba eso con el cine, pues cuando empiezas a ver más, buscando lo bueno, el ojo se te va poniendo duro y el cerebro pegado en él como chicle. Piensas en la composición, en la historia, los diálogos, los efectos visuales, en el color, la actuación… la mix media. Le exigimos al cine lo que las demás artes no nos pueden dar.

En esta película no fue necesario pedir más de lo que intencionalmente muestra y esta hecha para. Es obvio decir que noté errores de guión como los ALIAS, nombres que aparentemente cubren la identidad de los afectados pero que son llamados de la misma forma en ambas grabaciones (la real y la ficticia). Aun y con ese error, mantenía una buena narrativa. El ojo es lo que más tenemos adiestrado y de lo que nos fiamos, error para nosotros, claro.

En cuanto a la historia y todo lo que propiamente pedimos del buen cine, no tengo nada que agregar; tampoco de los números y referencias absurdas, todo eso no merece ni ser criticado puesto que, como ya dije, no es la intención del filme.

Tania Martínez Báez

Ahora Una De Marcianos (EL CUARTO CONTACTO (2010))

In cine, El Cuarto Contacto on febrero 9, 2010 at 5:09 pm

OBJETIVOS:

-Darle al espectador la opción de ELEGIR que creer.

-Mostrar “hechos, grabaciones y vídeos reales”.

-Mostrar imagenes simultáneas del mismo momento.

-Confundirlo con visiones paralelas de lo ocurrido.

-Poner la fe del espectador en la palabras de Milla Jovovich.

-Creer en el director, Olatunde Osunsanmi, que hace la entrevista.

-Querer tener una cita con la Dr. Abigail Tyler; para ver si es cierto o para que te hipnotice.

-Agotar las búsquedas en Internet sobre el tema.

-Aprender lenguaje sumerio.

-Nunca en su vida viajar a Alaska.

-Intentar mínimo un día, dormir con una grabadora encendida.

-Asustarse cada vez que vea a un búho.

-No solo creer que los búhos son brujas, sino marcianos también.

-Ser una más para la colección del estilo E.T. y El Día De La Independencia.

-HACERLE CREER QUE TODO LO QUE VE ES REAL O POR LO MENOS HACERLE DUDAR.

Cine e inteligencia no-humana

In cine, El Cuarto Contacto on febrero 8, 2010 at 10:08 pm

Con respecto a la manera en la que se expone el contenido en la película 4to Contácto(dos videos al mismo tiempo), no la considero nada nueva, esto se ha visto en cortometrajes y en películas anteriormente. Lo que me llamó más mi atención fue el hecho de que todo lo que se presenta se proclama verdadero, supuestamente basado en hechos reales, pareciera que ya no es suficiente para nosotros los espectador el ir a disfrutar un momento de ficción o mero entretenimiento, sino que esperamos ese “cuarto contacto” con el cine.

Las demandas en cuanto a cuestiones sensoriales van aumentando y este tipo de película es el resultado de eso.

Dalia Vzq.

El Cuarto Contacto [The Fourth Kind]

In cine, El Cuarto Contacto on febrero 8, 2010 at 11:25 am

Con sus puntos rescatables y sus puntos discutibles, la más reciente película estelarizada por Milla Jovovich: “El Cuarto Contacto”, se perfila como una pieza bastante buena.
En primer lugar, visualmente hablando, está muy bien lograda. Quizá no es novedosa en las herramientas (toma dual y paralela) pero se trata de un mecanismo muy bien usado y poco visto con estos fines en particular: la misma línea desde el mismo punto de vista pero en percepciones diferente. Quizás caiga mucho en lo abstracto la afirmación, pero a eso se remite: el mismo suceso, desde el mismo ángulo, pero desde dos ojos (el teóricamente original y el revisitado por el director). Técnica bien difundida por Tarantino, pero usada para otros fines. En esta rama, hay que sacar a la luz las cámaras aceleradas y en reversa, que aunque no abundantes, vienen a darle un buen toque al ritmo general de la película. Además de ser buenos detalles visuales que complementen el tono tenso de toda la trama. Toda la película, a la Distrito 9,se engalana con sus buenas interjecciones documentales de la entrevista a la “original” Dra. Tyler, para darle una énfasis de veracidad a los sucesos. O al menos para darnos eso a entender. Y contrario a la primera (Distrito 9) ésta no busca “contextualizarnos”, por el contrario, busca que nos la creamos. Y no niego que pueda suceder.Gracias al cielo (y quizás a algún marciano), no recurren a representaciones exactas de seres extraterrestres. Todo en una vista mucho más indirecta y sutil. Porque en este punto es donde la mayoría tropieza y una, quizá, buena pieza, termina como una payasada ridícula.
De la temática podemos encausarnos en dos vertientes: por un lado le creemos al director que lo que nos dice es cierto o (2) no le creemos. Si nos vamos por la primera, está muy bien logrado, porque tanto los testimonios visuales como auditivos vienen a complementar de manera inigualable el matiz suspensivo de la película. Contado todo con un tono oscuramente “real” y cercano. Una sazón que al final nos deja en la boca un sabor de incertidumbre y genuina duda.
Si nos vamos por la segunda, y no le creemos, como quiera funciona. Porque la narrativa (ficcional, porque ya no le creímos) nos da varios personajes, pero ninguno completamente construido (exceptuemos a la pobre y escalofriante Dra. Tyler) para que no nos identifiquemos por completo con ninguno y sin embargo saquemos cosas compatibles con uno y con otro: la familia, la paranoia, la catástrofe y la soledad. Como quiera carece de giros (acordémonos que ya no creemos que esto es real) llamativos y en algún punto la cosa ya se vuelve predecible. La cosa ahora sería preguntarnos: ¿Por qué le creemos? o ¿Por qué nos genera una duda? La respuesta es sencilla y nos muestra cuánto cojeamos de la verdad. Los elementos a los cuales recurre el director son símbolos de veracidad: la entrevista con la persona involucrada, la universidad (acordémonos del logo en la esquina), las pequeñas letritas en cada video y audio con la palabra mágica: “original”, la leyenda al final donde, como en toda película “basada en hechos reales”, nos dicen qué pasó después con los fulanitos de la escena y finalmente, y como punto de partida para todo: la gran advertencia inicial de la actriz protagonista, donde al colocarse en una postura completamente solidaria con la trama, es decir, salirse del papel y evidenciarse como persona real, como “Milla Jovovich”, nos asegura la veracidad de los hechos. Todos estos elementos los tenemos asociados a la verdad, y aún y cuando la cosa se ponga de lo más disparatada, ahí está abajo en la pantalla una cosa que dice: “original”. Y cuidado con la duda.
Al final de cuentas, se trata de una película bien lograda (como se dijo al principio). Le hagamos caso o no, es bastante disfrutable. Y este tono realístico-documental le da una nueva sensación de cercanía a un género (me disculpe el cielo por usar esta clasificación, que ya no tiene ni pies ni cabeza… “género”) bastante insípido y reciclado. Además de que le da una nueva perspectiva, una nueva forma de contar todo el asunto, que no cae tan fácilmente en el chiste o la broma (Maussán se encargó de ello). Para el terror, tiene ciertos recuerdos visuales a “El Aro” y auditivos de “El Exorcista”, pero nada exagerado. Está buena. Y me gustó. Ya sólo queda preguntarnos: “¿Habrá sido un búho?”

Película: Cuarto contacto

In cine, El Cuarto Contacto on febrero 8, 2010 at 1:07 am

En clase nos encargaron ir a ver la película ” El cuarto contacto”, me imaginé por el título que se trataría de extraterrestres, pues ese tema hoy en día esta muy de moda.
La forma en la que esta narrada la película, los efectos especiales, aunque creo que Mausán tiene mejores efectos, y como es que abordan nuestra atención desde el inicio, diciendo que esta basada en hechos reales, se me hizo una muy buena estrategia para atraer público.

Los diferentes encuadres que aparecen en algunas escenas, se me hizo muy de los estilos 70’s y 80’s, llegue a pensar por un momento que estaba viendo un video musical.

Ahora me cuestiono por que el tema de los extraterrestres esta muy de moda, ¿ Cómo es que esos pequeños hombres verdes, esten tomando tanto impacto que provoque en directores, cineastas, productores, etc tomarlos y hacer todo un trabajo que hable de ellos?

Beatriz A. Rivas.